Qué ocultar en la tarjeta sanitaria antes de compartirla
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En una copia de la tarjeta sanitaria, lo que identifica no es el nombre, son los códigos. El anverso lleva hasta tres seguidos, y el reverso, en muchas comunidades, añade el centro y el profesional asignados. Tapa los códigos siempre y revisa el reverso antes de dar la copia por preparada.
La tarjeta sanitaria se fotografía con la misma ligereza que el DNI, para una gestión en el trabajo, para una matrícula, para un formulario que pide «acreditar» algo. Y como el anverso parece contener poco más que un nombre y un logotipo, se manda entera. Esta guía repasa qué campos trae por delante y por detrás, cuáles te identifican de verdad y qué tapar antes de enviarla.
Los códigos del anverso son lo que hay que tapar
El anverso reúne en pocos centímetros varios identificadores distintos, y ahí está el problema: no es un código, son varios, y cada uno sirve para una cosa. Suelen aparecer apilados bajo el nombre del titular, en tipografías pequeñas que pasan desapercibidas en una foto hecha con prisa.
- El código de identificación personal de tu comunidad. Es el que usa tu servicio de salud autonómico y el formato cambia de una comunidad a otra, así que se reconoce mal a simple vista.
- El número de la Seguridad Social, o el DNI. Según la comunidad y la época de emisión, la tarjeta imprime uno u otro. Si es el DNI, la copia pasa a contener el mismo identificador que llevas en el documento de identidad.
- El código del Sistema Nacional de Salud. Es el identificador común a toda España, pensado para que la tarjeta sirva fuera de tu comunidad.
- El nombre y los apellidos del titular. Es el campo que casi todo el mundo da por descontado y el único que a menudo hay que dejar visible, porque suele ser lo que el receptor quiere confirmar.
El reparto útil es sencillo: el nombre identifica a una persona ante quien ya la conoce, mientras que los códigos la identifican dentro de un sistema. Por eso el criterio práctico es dejar el nombre si hace falta y tapar los códigos, no al revés.
El reverso es el que se olvida
Casi todas las copias mal preparadas que circulan son fotos del anverso, y por eso el reverso se descuida el doble: o no se manda, o se manda entero sin mirarlo. En muchas comunidades lleva impreso el centro de salud y el profesional asignado, además de teléfonos y direcciones. Son campos que no aportan nada a quien solo quería comprobar tu nombre, así que si acabas enviando el reverso, tápalos igual que los códigos del anverso. Y si el trámite no lo pide, la vía más limpia es no incluir esa cara.
Pregunta qué van a comprobar
Antes de decidir qué tapar, la pregunta que ahorra trabajo siempre es la misma, qué campo van a verificar y con qué formato lo admiten. La respuesta cambia en cada caso, y a menudo se resuelve con un dato suelto en vez de con una imagen del documento entero. Si lo que te piden es acreditar tu identidad y no tu vinculación con un servicio de salud, mira antes la guía sobre qué tapar en la fotocopia del DNI, porque el reparto de campos es distinto y probablemente sea el documento que corresponde. Y si dudas de si la copia es necesaria, el repaso está en pueden pedirte una copia del DNI.
Cómo lo hace Ofusca
Ofusca funciona por completo en tu navegador y no sube el documento a ningún servidor. Trae una plantilla de tarjeta sanitaria que reconoce la distribución del documento y propone las zonas de los códigos identificativos y del titular en el anverso, y las del centro de salud y el profesional asignado en el reverso, así que la mayor parte del trabajo es revisar la propuesta y aplicarla. Sobre los códigos conviene un relleno sólido, no un desenfoque: son cadenas cortas de caracteres, y un desenfoque suave sobre pocos dígitos deja más señal de la que parece. Al exportar, la imagen se genera de nuevo píxel a píxel, sin texto recuperable bajo las censuras y con los metadatos del archivo vacíos.
Errores frecuentes con la tarjeta sanitaria
- Tapar un código y dejar los otros dos. Es el error más común, porque a simple vista parecen el mismo dato repetido y no lo son.
- Mandar el reverso sin mirarlo. Suele llevar el centro y el profesional asignados, que nadie te ha pedido.
- Desenfocar en vez de rellenar. Sobre cadenas cortas de dígitos, el desenfoque conserva bastante forma. Relleno sólido y opaco.
- Fotografiar la tarjeta encima de otros papeles. En el encuadre entran documentos que no tenían que salir. Recorta a la tarjeta.
- Reutilizar la misma copia para todo. Prepararla por destinatario permite ajustar qué se ve y dejar escrito para qué se entregó.
Preguntas frecuentes
¿Qué códigos lleva el anverso de la tarjeta sanitaria?
Hasta tres identificadores distintos apilados bajo el nombre: el código de identificación personal de tu comunidad, el número de la Seguridad Social o el DNI según la emisión, y el código del Sistema Nacional de Salud, que es el común a toda España.
¿Qué trae el reverso?
En muchas comunidades, el centro de salud y el profesional asignados, además de teléfonos y direcciones. Si el trámite no pide esa cara, la vía más limpia es no incluirla.
¿Basta con tapar el nombre?
Suele ser al revés. El nombre identifica a una persona ante quien ya la conoce y a menudo es lo único que el receptor quiere confirmar, mientras que los códigos la identifican dentro de un sistema. El criterio práctico es dejar el nombre si hace falta y tapar los códigos.
¿Qué efecto conviene sobre los códigos?
Un relleno sólido y opaco. Son cadenas cortas de caracteres, y un desenfoque suave sobre pocos dígitos conserva más forma de la que parece.
Esta guía cuenta qué lleva el documento y qué suele comprobarse en el trámite, que es lo que sabemos por hacer la herramienta. Lo que se exija en tu caso concreto lo fija quien te lo pide.
Publicada el 7 de septiembre de 2026. Lectura de 4 min.