Preparar una copia del DNI para entregarla
En esta página
Te piden una copia del DNI para un alquiler, una matrícula, un envío o el registro de un hotel, y la mandas entera porque es lo que hay a mano. En la tarjeta van juntas dos clases de datos muy distintas: los que quien la recibe va a mirar, como el nombre y el número, y unos cuantos códigos de máquina que no le dicen nada y que conviene no repartir. Esta herramienta reconoce las zonas de la tarjeta en tu foto, deja marcadas las segundas, te enseña las de esa cara para que cambies lo que quieras, escribe encima para quién es la copia y con qué fecha, y lo descarga en un PDF. Empieza preguntándote qué caras vas a mandar, porque no siempre hacen falta las dos. Todo ocurre en tu navegador, sin subir la imagen y sin cuenta.
Si prefieres verlo antes de poner tu documento, el botón de ejemplo dibuja aquí mismo una tarjeta inventada, con datos que no son de nadie y la palabra EJEMPLO impresa encima, y con ella se recorre el camino entero. Es un dibujo, no la foto de un DNI real, y lo lleva escrito por si el archivo acaba en cualquier otro sitio.
Qué propone tapar y por qué
En el anverso, el número de soporte, el CAN y la firma. Los dos primeros son códigos de la tarjeta y no de la persona: el número de soporte identifica al plástico y cambia cada vez que renuevas el documento, y el CAN son los seis dígitos que permiten hablar con el chip sin contacto. La AEPD los nombra junto a la banda del reverso en su FAQ 0116 cuando explica qué se puede ocultar en una copia. La guía sobre el número de soporte, el CAN y la MRZ cuenta qué es cada uno y dónde está.
En el reverso, el domicilio, el lugar de nacimiento, la filiación y la banda de letras y números del final, que repite en formato de lectura automática casi todo lo que hay en la otra cara, con sus dígitos de control. Esa banda es la que convierte una fotografía en un registro que se teclea solo.
El nombre, el número con su letra, la fotografía, las fechas y el equipo que expidió el documento se quedan a la vista, porque suelen ser justo lo que comprueba quien pide la copia. Taparlo todo produce una imagen que no sirve para el trámite y que acabas repitiendo sin nada tapado, que es lo peor de los dos mundos.
Qué decides tú
Lo de arriba es una propuesta y está tomada de nuestra guía sobre qué tapar en una fotocopia del DNI, no de ninguna regla que Ofusca pueda darte. Antes de exportar, cada zona propuesta es una censura del editor que mueves, cambias o borras, y lo que falte lo dibujas encima. Lo que conviene hacer, y ninguna herramienta puede hacerlo por ti, es preguntar a quien te la pide qué va a comprobar exactamente: con esa respuesta sabes qué necesita ver y qué sobra.
Qué caras vas a mandar
Es lo primero que se elige, porque no todos los trámites piden lo mismo. Algunos se conforman con el anverso, otros quieren solo el domicilio del reverso y muchos piden las dos caras. Con una sola, preparas esa y la descargas en un PDF de una página. Con las dos, el recorrido va por partes: preparas el anverso, escribes la frase de la finalidad, pulsas guardar y seguir con el reverso, y la herramienta te pide la otra cara; al exportar salen las dos juntas en un PDF de dos páginas, con el mismo nombre neutro para el archivo. Mientras preparas el reverso, la cara terminada espera en la memoria del navegador y no se guarda en el disco ni viaja a ningún servidor, así que si recargas la página se pierde y hay que rehacerla.
La salida es un PDF en los tres casos, que es el formato que suelen aceptar los formularios y el que deja las dos caras en un solo archivo cuando hacen falta.
La frase se escribe cruzando la imagen y no en una esquina, que es donde se pierde en cuanto alguien recorta, y va fundida con los píxeles en vez de como una capa que se quita. La guía sobre cómo indicar la finalidad en una copia del DNI explica por qué y qué conviene escribir.
Qué no hace
La frase de la finalidad es contexto visible, no un candado. Deja constancia de a quién entregaste la copia y para qué, que sirve para saber de dónde salió si aparece en otro sitio, pero no impide técnicamente que el archivo se use para otra cosa. Lo único que reduce de verdad el riesgo es entregar menos datos y a menos gente.
Tampoco te dice si quien te pide la copia puede pedírtela, porque eso depende del trámite y no lo decide un programa. Y no lee tu documento para comprobar nada: reconoce dónde están las zonas en la imagen, tapa las que le marcas y compone el archivo.
El pasaporte queda fuera por ahora, porque no tiene plantilla propia y su banda de lectura usa otro formato. Para el permiso de conducir hay plantilla en el editor, con sus zonas, aunque sin este recorrido de dos caras.
Errores frecuentes
- Mandar la foto del móvil tal cual. Además de la tarjeta entera, esa imagen suele llevar dentro la fecha, el modelo del teléfono y las coordenadas del sitio donde la hiciste. Eso lo quita quitar los metadatos de una foto.
- Tapar con el rotulador de una aplicación de fotos y guardar encima del original. Según la aplicación, la copia conserva la versión anterior.
- Difuminar los códigos en vez de taparlos con un relleno sólido. Un desenfoque suave sobre unos pocos dígitos de formato conocido se deja adivinar.
- Llamar al archivo dni-nombre-apellidos.jpg. El nombre viaja fuera de la imagen y no lo toca ninguna censura. Para eso está comprobar el nombre del archivo.
- Mandarla por un chat y darla por perdida de vista. El cifrado protege el viaje, no lo que pasa en los dos extremos, como cuenta la guía sobre enviar el DNI por WhatsApp o por correo.
Dentro de la aplicación, la ayuda de las herramientas de privacidad cuenta cómo se abren y qué hace cada una.
Preguntas frecuentes
¿Qué conviene tapar en una copia del DNI?
Ofusca deja marcados el número de soporte, el CAN y la firma en el anverso, y el domicilio, el lugar de nacimiento, la filiación y la banda de letras y números del reverso. Los dos primeros son códigos de la tarjeta y no de la persona, y la AEPD los nombra junto a la banda del reverso en su FAQ 0116; la firma no es un código, se marca porque se recorta con facilidad. A la vista se quedan el nombre, el número con su letra, la fotografía, las fechas y el equipo que expidió el documento, porque suelen ser lo que mira quien recibe la copia. Es una propuesta y decides tú, porque en el editor cada zona queda como una censura que puedes mover, cambiar o borrar.
¿Tengo que mandar las dos caras del DNI?
No, y la herramienta te lo pregunta antes de nada: puedes preparar solo el anverso, solo el reverso o las dos caras. Con una sola te llevas un PDF de una página, y con las dos, uno de dos páginas con el anverso delante. Manda lo que te pidan y nada más, porque cada cara que entregas es información que ya no controlas.
¿Puedo probarlo sin poner mi DNI?
Sí. El botón de ejemplo dibuja una tarjeta inventada en tu navegador, con datos que no son de nadie y la palabra EJEMPLO encima, y con ella recorres el camino entero: las zonas propuestas, la frase de la finalidad y el PDF final.
¿La frase que se escribe encima impide que usen la copia para otra cosa?
No. Es contexto visible: cuenta a quién se entrega la copia, para qué y con qué fecha, y deja constancia de ello a quien la mire después. No es un candado y no limita técnicamente el uso del archivo. Lo que sí reduce el riesgo es entregar menos datos.
¿Se sube mi documento a algún servidor?
No. La foto se lee, se reconoce y se tapa en tu navegador, y el PDF se compone ahí mismo. Ofusca no ve el documento, no lo guarda y no envía nada. Ni siquiera la cara que espera mientras preparas la otra sale de la memoria del navegador.
¿Vale para el pasaporte o para el permiso de conducir?
Para el pasaporte todavía no: no hay plantilla suya y su banda de lectura tiene otro formato. El permiso de conducir sí tiene plantilla en el editor, con sus propias zonas, aunque sin este recorrido guiado de dos caras.
Publicada el 8 de septiembre de 2026. Actualizada el 9 de septiembre de 2026.