Limpiar un PDF a fondo antes de compartirlo
En esta página
El PDF que circula por la oficina lleva pegados los comentarios de la revisión anterior y un archivo adjunto que incrustó alguien que ya no está en la empresa. Puede llevar también un JavaScript que se ejecuta al abrir el documento, campos de formulario con lo que se escribió en ellos, capas apagadas que siguen ahí y las propiedades con el nombre de quien lo redactó. Esta herramienta rehace el documento desde cero, página a página, y descarga una copia que ya no lleva nada de eso. Después vuelve a inspeccionar el archivo que acaba de generar y te enseña el inventario, para que veas el resultado en lugar de fiarte de lo que diga la pantalla. Todo ocurre en tu navegador, sin subir el archivo y sin cuenta.
Qué se lleva por delante
La copia se construye desde una página en blanco, así que lo que no se ve no se copia. Se van los metadatos (autor, título interno, asunto, palabras clave, el programa de origen, el que lo convirtió a PDF y las fechas) y el bloque XMP, que es la segunda copia de esa misma información que dejan los programas de ofimática. Se van los archivos adjuntos, el JavaScript del documento y de sus páginas, la acción de apertura que algunos archivos traen para saltar a un sitio o lanzar algo al abrirse, las anotaciones y los comentarios, los campos de formulario con sus valores, las capas de contenido opcional, los marcadores y los enlaces incrustados, incluidos los que apuntan a una intranet o a una carpeta compartida y revelan cómo se llaman las cosas dentro de una empresa.
Qué le pasa al documento
Esto tiene un precio y conviene saberlo antes de pulsar. Cada página se regenera como imagen, así que el texto deja de ser texto y ya no se selecciona, no se copia ni lo encuentra el buscador del visor. Si prefieres conservarlo, la herramienta tiene una casilla que añade una capa de texto invisible encima de la imagen, con lo que la copia vuelve a ser buscable; viene apagada a propósito, porque sin ella esa vía queda cerrada del todo y es la garantía más estricta. El archivo también pesa más, porque una imagen ocupa más que las letras que la componen, y ese aumento depende de la calidad de exportación que tengas elegida. Las páginas siguen siendo las mismas y se ven igual.
Y hay un segundo motivo para dejarla como está. Al rehacer la página como imagen desaparece también el texto que el PDF llevaba escrito sin verse, en blanco sobre blanco o debajo de una foto. Al marcarla, Ofusca vuelve a escribir el texto de la página encima y decide palabra por palabra cuáles emite mirando si debajo hay tinta, que es lo que impide rellenar una zona tapada. Esa comprobación mira los píxeles, no las tripas del PDF, así que un texto que no se veía pero estaba encima de una foto o pisando otro texto sí tiene tinta debajo y puede volver a la copia. Si lo que buscas es que del archivo no se pueda sacar nada, déjala sin marcar.
En qué se diferencia de quitar los metadatos
Son dos operaciones distintas para dos situaciones distintas y merece la pena no confundirlas. Quitar los metadatos toca solo las propiedades y el XMP, deja el contenido intacto, conserva el texto seleccionable y los gráficos vectoriales, y el tamaño apenas cambia, así que sirve para publicar un documento que sigue siendo un documento. Limpiar a fondo rehace el archivo entero y se lleva también lo incrustado, a costa de convertir el texto en imagen, así que sirve para entregar una copia de la que no se pueda sacar nada. Si lo único que te preocupa es el autor que figura en las propiedades, la primera es la que quieres.
Esa primera es la herramienta hermana, quitar los metadatos de un PDF, y trabaja sobre el mismo archivo sin tocar ni una página.
Qué no hace
No censura. Lo que está a la vista en la página sigue estando a la vista en la copia, porque la imagen reproduce lo que se veía. Para ocultar un dato concreto están el editor de Ofusca y la guía sobre tachar datos de un PDF. Tampoco toca los PDF protegidos con contraseña, porque la copia saldría descifrada y eso no debería ocurrir sin que lo decidas tú. Y si el PDF lleva una firma digital, la copia no la conserva, como pasa con cualquier modificación de un archivo firmado.
Y si el PDF venía ya censurado por otro programa, antes de limpiarlo conviene comprobar si esconde el texto debajo, porque un rectángulo dibujado encima deja la frase escrita en el archivo.
El informe del final no lo dice Ofusca, lo dice el archivo: la copia se vuelve a abrir para leer qué contiene, y eso es lo que se compara con lo que traía el original, tamaño incluido. Si algo no se pudo comprobar, lo dice en lugar de callarlo.
Si prefieres mirar antes de decidir, el inspector de privacidad hace el inventario completo sin modificar nada, y desde ahí puedes venir aquí.
Si estás censurando, exporta en vez de esto
La copia se genera a partir del PDF tal como se cargó, así que no lleva las censuras que hayas dibujado en el editor. Cuando hay regiones o trazos sin exportar, el botón se apaga y te remite a exportar con Ofusca, que aplica las censuras y además entrega el archivo ya limpio, porque por dentro es el mismo camino que usa esta herramienta.
Errores frecuentes
- Dar por hecho que un PDF solo contiene sus páginas. Los adjuntos y los formularios rellenados viajan con el archivo y se abren con dos clics en cualquier visor.
- Aplanar el documento imprimiéndolo a PDF desde el visor. Suele conservar las propiedades y, según el programa, también parte de lo incrustado.
- Limpiar a fondo un documento que después hay que firmar, buscar o citar. Ahí interesa conservar el texto, así que marca la casilla o quédate en quitar los metadatos.
- Olvidar el nombre del archivo, que viaja fuera del PDF y no lo toca ninguna limpieza. Para eso está comprobar el nombre del archivo.
- Enviar el documento a un asistente sin mirar lo que lleva escrito. Antes de pegar su texto conviene pasarlo por comprobar un texto antes de pegarlo en una IA, y la guía sobre pasar un PDF a texto para una IA explica el resto del camino.
Dentro de la aplicación, la ayuda de las herramientas de privacidad cuenta cómo se abren y qué hace cada una.
Preguntas frecuentes
¿Se sube el documento a algún servidor?
No. El PDF se rehace y se vuelve a inspeccionar en tu navegador, y la copia se descarga desde ahí. Ofusca no ve el archivo ni lo que contiene, y no guarda nada de lo que encuentra.
¿Puedo probarlo sin poner un documento mío?
Sí. El botón «Probar con un PDF de ejemplo» crea en tu navegador un informe inventado que trae dentro un archivo adjunto, un JavaScript, comentarios de una revisión y un formulario relleno, que es justo lo que el saneado se lleva. Al generar la copia, la herramienta la vuelve a inspeccionar y verás que no queda nada de eso.
¿Por qué la copia ya no deja seleccionar el texto?
Porque cada página se regenera como imagen, y eso es lo que se lleva por delante lo que no se ve. Si necesitas que la copia siga siendo buscable, marca la casilla que añade una capa de texto invisible antes de generarla, contando con que por ahí puede volver algún texto que el documento llevaba escrito sin verse.
¿En qué se diferencia de quitar los metadatos?
Quitar los metadatos toca solo las propiedades y el XMP, y deja el documento intacto, con su texto y sus vectores. Limpiar a fondo rehace el archivo entero y se lleva también los adjuntos, el JavaScript, los formularios y las capas, a costa de convertir el texto en imagen.
Publicada el 7 de septiembre de 2026. Actualizada el 11 de septiembre de 2026.