Tapar datos en una captura de chat
Una captura de la conversación para enseñar lo que alguien dijo, para pedir consejo o para dejar constancia de algo. Con el mensaje viajan el nombre y la foto del contacto, los de cada persona del grupo y, a menudo, algún teléfono, y ninguno de ellos hacía falta para lo que querías contar.
Gratis y sin registro. Dentro puedes probar con una captura de ejemplo, sin poner ninguna conversación tuya.
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- Una captura de chat
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- La captura tapada
- Formatos
- JPG y PNG
- Tamaño máximo
- 50 MB en el ordenador y 20 MB en el móvil
- Tu foto
- No se sube
- Cuenta
- No hace falta
Tapar datos en una captura de chat
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Esta herramienta lee la captura en tu navegador y propone taparle los nombres, las fotos de perfil y los teléfonos, además de los correos y documentos que salgan en los mensajes. No lo encuentra todo, así que revisas la lista, añades lo que falte y descargas una copia nueva, sin subir la captura a ningún servidor y sin cuenta.
Cómo funciona
Al soltar una captura en JPG o PNG, la herramienta te dice qué va a buscar y espera a que pulses «Buscar en la captura». Lee el texto con el reconocimiento óptico de la aplicación, que corre en tu equipo, y busca tres cosas propias de una conversación. En la cabecera, el nombre del contacto o, en un grupo, la lista de sus miembros. En los mensajes, el nombre de quien escribe, que las aplicaciones pintan en un color distinto para cada persona. Y por toda la pantalla, las fotos de perfil, que son redondas y van en la cabecera o en la columna de la izquierda.
A eso le suma lo que busca siempre el editor, los teléfonos, los correos y los documentos, y los teléfonos de cualquier país, que en una conversación son lo normal. Al terminar se abre la lista con cada propuesta señalada sobre la captura. Confirmas, quitas lo que quieras dejar y cada elección pasa a ser una censura del editor, con relleno sólido.
Lo que se le escapa
Los nombres que alguien escribe dentro de un mensaje no tienen color propio ni sitio fijo, así que esta lectura no los distingue del resto del texto. Si tienes encendida la inteligencia artificial local del editor, ella propone nombres y direcciones; si no, esos los tapas tú. Tampoco ve una foto de perfil cuadrada o recortada, la que acompaña a una nota de voz ni el nombre que va dentro de una imagen reenviada, y a veces se le escapa una foto de perfil muy cargada de detalle.
Está pensada para una captura de móvil en vertical. En una de ordenador, la cabecera y las fotos no están donde las busca, y la herramienta te avisa de que no las ha mirado. En todos los casos la lista es una propuesta, y antes de compartir la captura hay que recorrerla entera, esquinas incluidas.
Recorta antes de tapar
Lo que menos se ve es lo que sobra alrededor. Los mensajes de arriba y de abajo, una notificación que entró al hacer la captura o el borde de otra conversación suelen contar más que el mensaje que querías enseñar. Recortar la captura a lo que importa resuelve de una vez buena parte de lo que habría que tapar. La guía sobre cómo censurar una captura de pantalla repasa qué se cuela en los bordes.
La copia es una imagen nueva
La exportación no pone recuadros encima de la captura original. Genera una imagen nueva a partir de lo que se ve, con los datos ya cubiertos, así que lo tapado deja de existir en el archivo que compartes. Por eso tapa con relleno sólido y no con un desenfoque o un pixelado, que en el texto pueden dejar señal suficiente para recuperarlo.
Si en la conversación salen fotos con gente, la herramienta para tapar las caras de una foto las busca y las cubre del mismo modo.
Qué no hace
No trabaja con PDF ni con vídeo, y tampoco abre HEIC, el formato de las fotos del iPhone, aunque las capturas de pantalla del iPhone ya salen en PNG. No decide por ti qué se puede compartir de una conversación ajena, que depende de lo que se cuenta en ella y de con quién lo compartes.
Errores frecuentes
- Dar la lista por completa. El nombre que alguien escribió en un mensaje es justo el que suele faltar.
- Tapar el nombre y dejar la foto, o al revés. Cualquiera de los dos basta para saber quién es.
- Olvidar los bordes. La cabecera, las notificaciones y el mensaje cortado de arriba también cuentan.
- Compartir la captura original en vez de la copia. Exporta, abre el archivo que sale y comprueba que es ese el que envías.
Tapar datos en una captura de chat
Se ejecuta en tu navegador, sin registro y sin subir el archivo a ningún servidor, y no modifica el original.
Dentro de la aplicación, la ayuda de las herramientas de privacidad cuenta cómo se abren y qué hace cada una.
Publicada el 24 de octubre de 2026.
Dudas habituales
Preguntas frecuentes
4 preguntas
¿Con qué aplicaciones de mensajería funciona?
No depende de ninguna en concreto. Busca lo que tienen en común casi todas en el móvil, que es la cabecera con el nombre y la foto, los nombres en color de quien escribe en un grupo y las fotos redondas de perfil. Por eso puede fallar con una aplicación que pinte la conversación de otra manera, y siempre conviene repasar el resultado.
¿Se sube la captura a algún servidor?
No. La lectura del texto, la búsqueda de fotos de perfil y la censura se hacen en tu navegador, y la copia se genera y se descarga desde ahí. Ofusca no ve la captura ni lo que encuentra en ella.
¿Lo encuentra todo?
No. Se le escapan sobre todo los nombres escritos dentro de un mensaje, sin color propio, las fotos de perfil que no son redondas y lo que sale en una captura de ordenador, que no tiene la forma de la de un móvil. La lista es una propuesta, y antes de compartir la captura hay que mirarla entera.
¿Y los nombres que salen dentro de los mensajes?
Los patrones de siempre encuentran los teléfonos, los correos y los documentos, y la inteligencia artificial local, si la tienes encendida, propone además nombres y direcciones. Sin ella, un nombre escrito en un mensaje no tiene forma que reconocer, así que lo tapas tú.